
Aunque tampoco demasiado los domingos por la tarde (toca depre por víspera de lunes), ni los viernes por la tarde.
El lunes suele acabar mejor que empieza, ya veremos mañana.
No es que me sienta identificado con cierta canción de cierto famoso grupo, dedicada a cierto francotirador que hizo una matanza con esta justificación, pero si pudiese evitarlo, al menos por la mañana, no curraría los lunes.
Eso sí, he de reconocer que cambio una tarde de viernes por dos mañanas de lunes, así de duro es el curro los viernes por la tarde. Esto de tener una puerta abierta al público, y que a todo el mundo le de por venir media hora antes de cerrar (o media hora después), pretendiendo que los técnicos somos algo mas, y tenemos la piedra filosofal... ¡Realmente es algo odioso en mi trabajo!
¿Quieres tener horarios? ¿Quieres vida privada? ¿Quieres que tus teléfonos particulares sean tuyos y no de tus clientes o empresa? Entonces sigue un consejo: No te hagas técnico de hardware en una pequeña capital de provincia.